Qué es la Terapia Neural (TN) 2

Consiste en aplicar pequeñas dosis de anestésicos locales (procaína)
con el fin de influir en el sistema nervioso vegetativo mediante una acción reguladora.
El efecto de la procaína es anular los bloqueos energéticos o irritaciones que
a través del sistema nervioso vegetativo causan procesos patológicos.
Esto es posible porque el sistema nervioso vegetativo influye a todos los niveles
(hormonal, inmunitario, etc.) mediante circuitos reguladores.

La TERAPIA NEURAL como concepto etimológico, significa intervenir terapéuticamente en un enfermo con nuestra concepción y metodología, a través de zonas corporales específicas, donde sospechamos que puede haber focos o porciones de su Sistema Nervioso que están en estado irritativo.

La Terapia Neural se basa en la teoría de que un trauma puede producir trastornos de larga duración en la función electroquímica de los tejidos. Entre los tipos de tejidos afectados por el trauma se incluyen las cicatrices, los nervios o un grupo de nervios llamados ganglios.

Una inyección de Terapia Neural correctamente administrada a menudo puede resolver instantánea y de forma duradera enfermedades de larga duración y dolor crónico.

La Terapia Neural está diseñada para reparar la disfunción del sistema nervioso autónomo, la parte del sistema nervioso responsable de las funciones” automáticas “del cuerpo. Siendo así efectiva para muchas enfermedades, incluyendo dolores de articulaciones y espalda, dolores de cabeza crónicos y migrañas, alergias, problemas intestinales crónicos, enfermedad renal, trastornos de próstata, infertilidad, tinnitus (zumbido en los oídos), sinusitis crónica, trastornos neurológicos y otras afecciones.

La terapia neural se basa en el principio del nervismo, donde el sistema nervioso actúa como generador y eje controlador de todos los fenómenos biológicos humanos y en el sistema básico de acuerdo con Pischinger (Alfred Pischinger 1899 – 1982 fue un médico, histólogo y embriólogo austriaco, padre de la histoquímica y creador del concepto de sistema básico o tercer sistema), en el que el espacio extracelular funciona como una red responsable de procesos reguladores orgánicos a través de interconexiones que permiten el flujo de información en todo el cuerpo.

El diagnóstico se basa en encontrar irritaciones a través de la historia clínica del paciente y el examen físico, basado en la teoría segmentaria de las zonas de la cabeza así como la búsqueda de campos de interferencia en cicatrices, dientes, órganos, mente y emociones.

Historia y bases científicas

A finales del siglo XIX en Rusia el DR Paulov y DR Speransky, neurofisiólogos estaban estudiando los efectos a distancia que provocaban ciertos anestésicos locales. Desarrollaron experiencias y publicaron sus resultados que describen los sorprendentes efectos a distancia de los anestésicos locales lo que hoy en día en la TERAPIA NEURAL denominamos el Fenónemo Neuralterapéutico”.

Esta investigación experimental fue realizada durante casi 25 años y por más de 12 equipos de investigadores científicos, trabajando simultáneamente, primero en animales y luego fue aplicada en humanos, durante la Segunda Guerra Mundial de la mano del cirujano Mayor de la ex URSS , Prof. A.D. Vishñevsky . La guerra fría impide la masificación de estos conocimientos en occidente.

 Es alrededor del año 1925, en Alemania cuando los hermanos Huneke y posteriormente el Dr. Peter Dosch  desarrollan la TERAPIA NEURAL como una nueva y original concepción médica, de alta eficacia terapéutica sistematizando sus observaciones y difundiendo esta nueva terapia. Desde entonces  La Terapia Neural se está difundiendo por todo el mundo gracias a sus magníficos resultados  para aliviar el dolor y tratar diversas enfermedades agudas o crónicas.

Mecanismo de acción

Cada célula de nuestro cuerpo se comporta como una pequeña pila, con un polo interno que es negativo y uno exterior que es positivo. Interior y exterior se encuentran separados por la membrana celular. En una célula sana que recibe un estímulo, se genera un cambio en la gradiente entre los polos negativos y positivos, que se denomina “despolarización”. Inmediatamente la célula estimulada vuelve a sus cargas eléctricas normales, lo cual se conoce como “repolarización”. Este fenómeno (“despolarización-repolarización”) es normal y se produce en las células sanas, permitiendo que éstas se comuniquen entre sí. Sin embargo si los estímulos son demasiado fuertes, frecuentes o se genera un daño en el tejido, es posible que las células dañadas no puedan repolarizarse y, por ende, dejan de transmitir información y no logran comunicarse adecuadamente con el resto del sistema.

En nuestro cuerpo existen diversos sistemas de conducción de información, siendo uno de los principales el Sistema Nervioso Vegetativo o Neurovegetativo. Este sistema permite el control, autogobierno y la organización en nuestro organismo. Cuando se daña permanentemente un tejido y sus células, se dificulta el flujo de información a través del Sistema Nerurovegetativo, alterando también las posibilidades de autorreparación de nuestro organismo.

Esto provocaría una alteración del equilibrio fisiológico y la aparición de la enfermedad/dolencia porque estas lesiones tisulares pueden producir cambios físico-químicos en un tejido, generando desequilibrios en las características eléctricas locales. Son estos los que se conocen como Campos de Interferencia Neural.

La Terapia Neural, a través del estímulo hiperpolarizante dado por la procaína, permite restablecer el potencial eléctrico celular en el campo interferente, facilitando nuevamente la comunicación neurovegetativa que se encontraba interrumpida. Los campos interferentes se deben a lesiones que pueden ser generadas por a traumas, inflamaciones, infecciones, cicatrices, cuerpos extraños, etc.

 

¿Qué enfermedades trata la Terapia Neural?

En realidad, al igual que las otras medicinas biológicas o biorreguladoras, la terapia Neural no trata enfermedades, sino que más bien trata a personas. Cada historia de vida es particular, cada potencial campo de interferencia también lo es, y así como las causas de un dolor de cabeza de una persona puede diferir de las causas del mismo dolor de otra paciente, los tratamiento o técnicas empleadas para el alivio y mejoría también deberán ser distintos en ambos casos. Dicho esto, no es menos cierto que la experiencia ha demostrado que la terapia neural es potencialmente un tratamiento complementaria para cualquier condición patológica. Particularmente problemas o enfermedades que involucren dolor o que han sido de difícil tratamiento pueden encontrar una ayuda en la Terapia Neural. También enfermedades agudas (de corto tiempo de evolución) como alergias, trastornos intestinales, lumbagos y dolores musculares, pueden ser tratadas exclusiva o complementariamente a través de la Terapia Neural. Siempre tomando en cuenta la individualidad del tratamiento y el proceso autoorganizativo que involucra este “novedoso” método.